
Hoy nos escapamos del agua por los pelos. Bueno, la verdad es que nos cogió un poco la lluvia, unas gotillas al salir del hotel a eso de las 07.30, pero por la pinta del cielo creíamos que nos íbamos a tener que dar la vuelta; tuvimos mucha suerte. Había llovido unas horas antes, y la carretera ya estaba seca y fresquita.

Tuvimos nuestros primeros encuentros con los perros de la pradera, ya que en una zona del Parque están por todas partes. ¡Qué agradable sensación rodar con 17°C de temperatura exterior!, y hoy las temperaturas no subieron ni tanto ni tan rápido.

Íbamos sin prisa, pues la ruta de hoy iba a ser de solo 300 kilómetros. Decidimos no volver a Sturgis y centrarnos en la Needles Highway y la Mount Iron Road, dos rutas espectaculares y muy aconsejadas por todos los que las han podido hacer. Completaríamos la jornada con las magníficas carreteras terciarias de enlace entre los dos platos fuertes del día.

Pasamos varios túneles muy antiguos que se han mantenido tal cual fueron construidos, y por los que no caben algunos coches americanos, sobre todo las pick-up grandes. Solo se puede circular, a la vez, en una dirección, y no hay ninguna señal ni dispositivo que controle quién pasa, así que hay que ir con mucho cuidado.

También pasamos hoy por carreteras en el aire, con giros de 270 grados, en las que sales de un túnel y te recoge un puente de madera, y haciendo una coca te devuelve al suelo. Una manera de ahorrar espacio en donde no abundan las zonas abiertas, por ser todo muy montañoso y abrupto.

Creo que hasta un total de cuatro túneles pasamos hoy, y en dos de ellos se podía ver el monte Rushmore al final de ellos. La foto de abajo es uno de estos.



Después de tanta curva y tanto mirador se nos hizo un poco tarde para comer, pero nos las arreglamos para encontrar un restaurante en el que nos sirvieron unas auténticas hamburguesas de bisonte.


El resto de la tarde fue de vuelta al hotel, por los mismos sitios que ya habíamos visto ayer y anteayer.

Ahora estamos descansando un rato, y yo aprovecho para escribir esto. Cuando refresque un poco nos podremos con la maniobra del remolque, y todos los demás preparativos.

El viaje en moto a Sturgis termina aquí, con casi 1.000 kilómetros de moto en la zona. Aún nos quedaremos de viaje unos días más, aunque todo será enlatado (en coche), por lo que no voy a publicar nada.

Dentro de unos días, la próxima semana, ya de vuelta en casa, quiero hacer un pequeño resumen de cómo hemos vivido este viaje, y mi valoración sobre la experiencia de asistir a un rally tan importante como Sturgis.



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