Llegamos a Dakota del Sur, y todo mejora de golpe.

El tercer día empezó como los dos primeros: una buena noche en un hotel de carretera, un desayuno correcto y de nuevo enlatado para la jornada final. No iba a ser muy larga, ya que apenas nos quedaban 500 kilómetros, en vez de los 800 o 900 de los días anteriores.

Las motos empezaron a aparecer rápidamente, y muchas más al acercarnos al destino.

La entrada en el estado de Dakota del Sur marcó un punto de inflexión, en el paisaje, en los moteros que iban llegando y, sobre todo, en nosotros. Veíamos ya cerca la hora de desembarcar la moto y hacernos a la mar en nuestra primera singladura en las Black Hills.

La inmensa mayoría de las motos eran Harley-Davidson. Quizá 9 de cada 10 eran de Milwaukee, pero de vez en cuando se veían otras.

También vimos otras curiosidades como pozos de petróleo como el de la foto, decenas de ellos sobre todo en Wyoming.

Los moteros sin casco iban apareciendo cada vez más a menudo.

Algunas carreteras tenían un asfalto muy rojizo, me pregunto si habría algún motivo para ello.

Sobre las 13.30 llegamos al hotel, hicimos el check-in, y bajamos la moto sin novedad. Ahí se queda el Touareg y el remolque los próximos dos días y medio, el tiempo que tenemos para visitar Sturgis y sus alrededores, así que nos dispusimos rápidamente para una primera salida de unas 4 horas.

Estamos en Hot Springs, en el sur del mapa, Sturgis está a una hora y diez minutos, pero las Black Hills están entre ambos puntos. El plan para hoy era visitar el Custer State Park, donde se pueden ver bisontes, venados, cabras montesas, perros de la pradera y otros animales más pequeños. El parque cuesta 20 dólares durante una semana para una moto, así que pagamos sin rechistar.

Una maravilla, las carreteras están recién asfaltadas y la superficie es perfecta. Hacía calor, sobre 30ºC, pero no nos importaba porque íbamos disfrutando mucho. En la foto de arriba, los bisontes están al fondo.

Hay una regla no escrita durante el Rally, y es que se relaja el saludo motero porque de otra forma te pasarías todo el tiempo con una mano fuera del manillar.

Paramos a menudo, cada 20 minutos, para hidratarnos, para tomar fotos y para disfrutar del parque. Es una auténtica joyita.

Aunque hemos venido solos, estamos permanentemente rodeados de moteros, y nos vemos absorbidos por los grupos que van pasando continuamente.

Vimos todos los bichos que se nos habían prometido, e incluso alguno más. Fue una primer toma de contacto de unos 200 kilómetros, en el corazón de las Black Hills. En los próximos 2 días tenemos que organizar las rutas para ver no solo Sturgis y su Rally sino también el monte Rushmore, la Devil’s Tower, o el resto de rutas espectaculares que hay por aquí. A ver cómo se nos da.

Respuestas

  1. Avatar de Caramelito Motero

    Antes de nada siento si de vez en cuando pongo una o dos o 14 veces mis comentarios!!! Ya sabes que voy cambiando de localización con lo que voy cambiando de ordenadores, móviles etc, y en donde en uno tengo todo para comentar en wordpress de un modo en el otro está a medias y en el otro no está pero, si pongo 14 veces se que tu lo arreglarás!!!!! Dicho lo cualo, cualo lo dicho, y sabiendo que me repito más que el ajo, envidiable, el entorno, la experiencia, y los días que te quedan por la proa!! Además, con la mejor compañía y ambos sobre una hermosa montura. No puedo ni imaginarme las sensaciones de estar ahí viviendo esa experiencia así que, la seguire viviendo por tus post. Sigo enganchado a las Manu-aventuras

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    1. Avatar de Manu

      No pasa nada si se duplica o triplica el mismo comentario. Lo puedo arreglar en un periquete. Gracias por escribirlo 👍

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