Después de un par de meses con la moto, finalmente me decidí a inscribirme en el grupo de dueños de Harley, o Harley-Davidson Owners Group (HOG), el cual da derecho a una serie de beneficios en salidas y encuentros a nivel nacional, asistencia en carretera, descuentos en los establecimientos adheridos al programa y muchas más cosas que no sé si alguna vez llegaré a usar. El coste de la subscripción anual (12 meses consecutivos) es de 59$, lo que no me parece nada caro, teniendo en cuenta todo lo que incluye.

Pertenecer al HOG es condición necesaria, aunque no suficiente, para poder solicitar la admisión en el grupo local del HOG, lo que vendría siendo el club local, que en mi caso es el San Diego HOG Chapter #4802. La cuota anual es de 25$, lo que también da derecho a una serie de beneficios locales, como descuentos adicionales en el concesionario HD de San Diego.

Es curioso cómo funcionan los Chapters, y trataré de explicarlo brevemente. Los concesionarios oficiales de HD tienen derecho a abrir un club local, aunque no tienen por qué hacerlo. Si lo abren, este tiene unos estatutos que establece HD a nivel nacional, en el que se recogen los derechos y deberes de los afiliados y la estructura de gobernanza, entre otros. Hay Director, tesorero, secretario, oficial de seguridad, fotógrafo, representante de redes sociales, Road Captains y otros más que ya iré detallando en otros posts. Ni que decir tiene que si entras en el Chapter tienes la obligación de seguir las normas….. o causar baja.

Pertenecer al Chapter de San Diego era mi objetivo para conocer gente con la que rodar aquí, y con la que poder intercambiar las diversas formas de entender esta afición. Y ayer tuve la primera oportunidad de hacerlo, con una salida de unas tres horas, desde San Diego hasta Borrego Springs, en el desierto, con ocasión del II Memorial de un compañero fallecido.

Salimos tarde, muy tarde para mí, a las 08.00 desde San Diego, con una alineación de 6 motos, un trike y un coche escoba. 9 personas humanas, 2 mujeres y 7 hombres (en lenguaje binario) chusteando por carreteras de tercer nivel, en perfecto orden de marcha y siguiendo a rajatabla las indicaciones del Road Captain que lideraba, y del oficial de seguridad que cerraba el grupo.

Como curiosidad, comento que antes del briefing de seguridad de inicio de la ruta el oficial de seguridad nos requirió a todos la tarjeta del HOG para comprobar el estado de membresía (la pegatina redonda tres fotos arriba) que da derecho a rodar con el Chapter, y realizó una concienzuda inspección de todas las motos, con especial énfasis en el estado de los neumáticos y las luces.

También como curiosidad, a mí me dijo que mis ruedas estaban nuevas pero que eran de distinto modelo; y es verdad, y desconozco el motivo, ya que yo suelo montar siempre la misma marca y modelo de neumático.

A mitad de ruta hicimos una parada para repostar ya que había una moto que tenía una capacidad limitada de gasolina. Y después hicimos una segunda parada en un mirador para una foto de grupo.

Ni siquiera en la parada del mirador se rompió la disciplina de grupo, y todas las motos (y el coche) aparcamos en el orden de ruta. A mí me asignaron la cuarta posición (el novato al que hay que controlar); primero iba el Road Captain que lideraba, a su derecha otro Road Captain de apoyo, en la tercera posición una especie de padrino de ruta para mí y detrás, viéndolo todo, el oficial de seguridad; ahí, en la cuarta posición, se puede ver mi flamante Ultra Limited azul policía. No quiero que dé la impresión de que fue un examen, pero algo de ello había, y no les quito razón ya que uno nunca sabe con qué tipo de motero te estás jugando la salida.

El final de ruta fue, como ya decía, en Borrego Springs, donde después de una nueva foto de grupo y un pequeño piscolabis, se dio por finalizada la ruta oficial, y cada mochuelo regresó a su olivo con independencia. Una vez en casa, y como manda la tradición, se dio la correspondiente novedad al mando.

Aunque me gusta tanto salir solo como salir en grupo, cuando salgo en grupo me gusta la disciplina al rodar porque es la base sobre la que se asienta la seguridad de todos. He de confesar que no me importaría poder llegar a ser Road Captain en mi Chapter, pero me temo que para eso hacen falta muuuuchas millas de rodaje en grupo y no pocos exámenes. Además, si alguna vez se descubre mi famoso apodo, «Johnny Pistas», dudo mucho que logre conseguirlo 🙂


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