El título del blog de hoy resume la primera mitad de la jornada, y la segunda fue un poco más normal porque tengo que ir subiendo de latitud. Pero vamos poco a poco.

Amanecer precioso desde mi terraza deseando ya ponerme las botas, unas Gaerne que cada día van mejor a pesar de sus 10 años y 90.000 kilómetros.

Saqué mi mapa Michelín para poder ver «la imagen completa». Yo estaba justo donde apunta la llave de la moto, y pretendía correr un poco el Atlas a rumbo NE, antes de tener que dejarlo atrás.

Desayunado y con la moto cargada me despedí del dueño y su hijo, y me pidieron que escribiese algo en ese cuaderno en el que él había escrito mi nombre. Yo le dije que lo hacía a cambio de que él escribiese mi nombre en árabe, y así lo hizo

Coincidí en la salida con los checos de las BMW que comenté ayer y el hijo del dueño nos pidió una foto con él.

Ah!, por cierto, que ayer me olvidé de comentarlo. ¿Qué es lo falta en la foto de arriba? Pues uno de los retrovisores que ayer, en un pequeño tramo bacheado se rompió y se cayó. Ni cuenta me di hasta un poco después. Iba de pie y no noté nada. Se ve que el día anterior se debilitó con las pistas de piedras.

Como digo, me pasé unas 3 o 4 horas subiendo y bajando montañas y cruzando valles.

Hoy había muchos más ríos con agua, y la vegetación abundaba.

Y en ocasiones, la carretera se encañonaba, y a veces había desprendimientos y riadas sin limpiar, como en la foto.

¡Y yo que creía que hoy iría mejor sin tacos!

El tiempo acompañaba y la temperatura era casi fresca, unos 15 grados por la mañana que llegaron a 22 por la tarde.

Pues por ahí debía estar yo, en un parque natural patrimonio de la UNESCO.


¿Qué faltaba hoy por cruzarse en la carretera? Pues una tortuga. Paré para apartarla y que no la atropellaron.

Después de comer, a la sombra de un olivo, fueron apareciendo las nubes, y al final del día lloviznó algo.
Hoy fueron 12 horas de moto porque quería hacer 600 kilómetros, y los hice, con la intención de volver a cruzar el Estrecho mañana.


Replica a Pachi Cancelar la respuesta