Sobre mí
¡Hola! Me llamo Manuel o, simplemente, Manu. Un apasionado motero y aventurero que disfruta en cada curva del camino. Desde que era joven, he sentido una atracción irracional por las motos y disfruto con las sensaciones que solo se experimentan sobre dos ruedas. Mi amor por las motocicletas me ha llevado a conocer personas y lugares increíbles, descubrir culturas y compartir inolvidables momentos en el camino. Únete a mí mientras comparto mis historias, consejos y experiencias en este emocionante viaje por la carretera. ¡Aceleremos juntos hacia nuevas aventuras!
Mis Motos
¡Mis fieles compañeras de aventura! Estas son las motocicletas que han pasado o aún están en mis manos y con las que he compartido multitud de viajes.

BMW R1200CLC ‘2004
Cuando surgió este modelo, allá por el año 2002, me pareció una rareza pero me llamaba mucho la atención. Encontré esta en un estado (casi) impecable y me decidí por ella. Me encanta su esencia y lo distinta que es.

KTM 890 Adventure R ‘2022
Es la única que está en mi garaje a día de hoy, y la que me lleva por asfalto y caminos hasta donde yo puedo llevarla, porque me supera. Me la compré con unos planes que aún no he podido realizar, pero aun así me encanta en todos sus aspectos.

BMW R1200GS Adventure ‘2014
Compartió garaje con la KTM durante un tiempo. Es la moto más polivalente que he tenido y la que más he disfrutado, solo y en pareja. Pocos sitios había hasta donde no podía llegar, dentro de mis límites, claro.

BMW K1600GT ‘2011
Fue un paréntesis importante en mi vida. Suavidad y confort hasta el infinito. La tuve al mismo tiempo, pero no en el mismo sitio, que la GSA azul y tuve dudas sobre cuál quedarme, pero no quise perder la posibilidad de salir del asfalto.

BMW R1200GS Adventure ‘2010
Mi primera GSA, y un icono para mí. Me encantaba tanto como me sigue encantando ahora. Solo la cambié porque me surgió una oportunidad que no quise dejar pasar, pero me la hubiese quedado hasta hoy.

KTM 990 Adventure R ‘2011
La compré con el corazón pero tuve que venderla con la cabeza. No tenía nada de electrónica y era muy demandante en la conducción para mí. Puro nervio y muy directa. Solo arrancarla se me erizaban los pelos.

Honda XLV 1000 Varadero ‘2005
Buscaba algo más pequeño pero apareció este modelo del año anterior, por lo que estaba descatalogado, y me decidí por ella. Fiabilidad y comodidad eran sus dos mejores bazas. Lástima que Honda no la actualizase y la dejase morir con tan solo pequeños retoques.

BMW R1150GS ‘2002
Fue mi primer motor bóxer, y a partir de aquí ya quedé prendado, o embobado, de este tipo de motor. También podría decir que fue mi primera gran trail con la que hice largos viajes. Con ella, me estrené en Pingûinos, y pasé un frío horrible. No tenía puños calefactables porque era andaluza.
