Planeando ir a Marruecos en Navidades de 2023

(Enero 2023) Con el Año Nuevo suelen llegar también las nuevas ideas, nuevos planes o, simplemente, las ganas de retomar viejas promesas que por diversos motivos quedaron aparcadas. Yo tengo ganas, desde siempre, de ir a Marruecos en moto.

No necesito hacer nada especial, al menos no en mi primer viaje, sino ver, descubrir, rodar y sentir un país tan cercano pero tan lejano a la vez. Desde que han abierto de nuevo la frontera la idea me puede cada vez más. Creo que en una primera ocasión me gustaría ir con la GSA, con unas ruedas muy normales, tipo Tourance o, quizás TKC70, en un grupo pequeño, muy pequeño, o simplemente en solitario, para una escapada de 5 o 7 días, sin nada reservado por antelación y, por supuesto, sin contratar el viaje con ningún profesional.

(Diciembre 2023) Ya está decidido, la última semana de diciembre salgo hacia Marruecos. Estoy dándole vueltas a toda la logística necesaria y tengo varias rutas posibles. Me voy con la KTM, la única moto que tengo desde que me deshice de la GSA, con una mochil amarrada en el porta bultos.

Lo que más me atrae, si no me pillan las nieves, es el Atlas Medio y el sur de Marruecos, ahí intentaré centrar el esfuerzo.

Voy preparando algo la moto para el viaje y ayer tocó los soportes de móvil, ya que he decidido usar Google Maps como fuente principal de navegación. También llevo el mapa Michelin y un reloj Garmin que tiene mapas de Marruecos.

Cuando hace unas semanas empecé a darle vueltas a esta escapada me puse a mirar un asiento más cómodo, en tiradas largas de múltiples días, que el que trae de serie mi R y encontré en Wallapop una muy buena oferta de una persona que había cambiado el de su 890 Adv S, por otro mas bajo, nada mas comprarla. Llegamos a un acuerdo y lo compré. Lo he estado probando en varias salidas de fin de semana y, la verdad, poco he mejorado: la altura del asiento es exactamente la misma que la del original de mi R y solo resulta ligeramente más cómodo en su parte más trasera, si vas tocando con el asiento del acompañante. El asiento del pasajero sí que parece mucho más cómodo, pero en mi caso no era necesario. Me lo llevo porque con este es más fácil acomodar el equipaje, al ser más ancho el asiento trasero.

Por otra parte, teniendo en cuenta el frío del invierno me busqué también la cúpula de la S, de nuevo Wallapop, que he complementado con un deriva-brisas chino. Aquí el resultado es muy bueno, y eso que las velocidades a las que iré serán bajas, no creo que pase de 80 o 90 en asfalto, salvo si tomo autopistas, y no es el plan.

HERRAMIENTAS SÍ, O HERRAMIENTAS NO

En mi caso, siempre me surge esta duda cuando salgo de viaje: ¿me llevo alguna herramienta por si surge algo?

La KTM trae de serie algo más de lo que traía, por ejemplo, la GSA. Tampoco es gran cosa, pero se puede hacer frente a pequeños, y no tan pequeños imprevistos. Creo que optaré por complementar el kit de serie con algunas cosas que, a mí entender, son básicas.

Además, me llevo un spray de grasa de cadena (servidumbres de no llevar cardan) y, ¡cómo no!, ese litrito de aceite que nunca he tenido que usar pero sin el que ya no sé viajar.

SOBRE SEGUROS Y COBERTURAS

Este es otro de los asuntos al que más vueltas le he dado, ya que la Seguridad Social española nada va a hacer por mí ante cualquier imprevisto en Marruecos. Por una parte, tengo mi seguro de moto que, en mi caso, tiene coberturas médicas en caso de accidente y/o enfermedad; además, también tenía contratada la asistencia en viaje total para cubrir los servicios de grúa, falta de combustible, reparación en el lugar de la avería, pinchazos, gastos de hotel derivados de accidente, avería o enfermedad, y otras cosillas interesantes.

Sin embargo, lo que no tenía era el rescate del asegurado, es decir, la necesidad de tener que pagar los servicios de emergencias del estado marroquí, si llegado fuera el caso. Gracias a un amigo, con quien he contactado para obtener más información sobre estos viajes, he conocido la opción de IATI seguros, y me he contratado un seguro de una semana de duración que cubre mucho más, en el plano médico, que el seguro de la moto, y que además me cubre en deportes de aventura y, sobre todo, rescate. Por cierto, viajar en moto por Marruecos por placer no está considerado un deporte de aventura, pero la opción que la aseguradora me ha recomendado es la de IATI Mochilero, un seguro que cubre también actividades de aventura consideradas peligrosas y que cubre el ya mencionado rescate. El precio no ha llegado a 27 euros y ahora, incluso, voy doblemente cubierto en algunas eventualidades.

El último preparativo que hice en la moto fue cambiar el neumático trasero, ya que aunque aún le quedaba un tercio de vida prefería minimizar el riego de pinchazos. El que he desmontado lo dejo «por ahí detrás» para cuando haga falta.

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